
Will Turner y Elizabeth Swann se han aliado con el Capitán Barbossa con el desesperado objetivo de liberar al Capitán Jack Sparrow de su terrorífica trampa en la bodega de Davy Jones. Mientras, el escalofriante barco fantasma, El Holandés Errante y Davy Jones, en manos de la Compañía de las Indias, provocan el caos en los Siete Mares. Navegando por las aguas bravas y traicioneras, ponen rumbo a la exótica Singapur y se enfrentan a la astucia del pirata chino Sao Feng .Más allá de los confines de la tierra, cada uno deberá elegir un bando en una titánica batalla final – ya que no sólo sus vidas y sus destinos penden de un hilo sino también el estilo de vida de los piratas, sinónimo de libertad.
Así comienza la tercera aventura de Piratas del Caribe en la gran pantalla y última entrega de la saga. Todos esperábamos encontrarnos una buena película tras su fallida segunda entrega "El cofre del hombre muerto" y la verdad, es mejor película que ésta pero no llega al nivel de su primera entrega. No soy muy dado a comparar entre películas de una misma franquicia, pero esto es una excepción puesto que es una trilogía.
"Piratas del Caribe: en el fin del mundo", tiene el encanto humorístico de su primera parte (no el histrionismo y el chiste fácil de la segunda) y mantiene el nivel de acción de las dos películas anteriores pero ciertas fallas de guión hacen que ésta no sea una película redonda. Pese a que cuando vamos al cine a ver una película de Piratas sólo esperamos espectáculo puro y duro esta película peca de excesivo metraje, para nada se hace aburrida pero encontramos pasajes desiguales en su narrativa. Pasa media hora hasta que podemos ver a la estrella de las películas de Piratas, el archifamoso capitán Jack Sparrow, de tal manera que en los instantes anteriores tratan de explicarnos qué está ocurriendo en el entorno tras la desaparición del capitán cuando ya lo sabemos realmente (o acaso no se hizo segunda película?). Con las tramas desiguales trato de referirme a que nos presentan demasiadas subtramas siendo algunas de ellas resueltas francamente bien, otras resueltas de manera rápida y sin sentido alguno y otras que caen en un subrrealismo absoluto. Los personajes también son simples monigotes de un guión provocándose ciertas situaciones un tanto forzadas y absurdas. Pero a la película la salvan su entretenimiento, su fotografía, sus efectos visuales, su banda sonora (mejor Hans Zimmer en esta nueva aventura que en su experiencia anterior) y sobre todo sus actores. Con los actores destaco especialmente a Johnny Depp (como no...) y a Geoffrey Rush. Es un placer verlos a los dos en pantalla siendo verdaderamente buenas sus peleas en ésta, jejeje. Chow Yun Fat hace un papel meramente testimonial como Sao Feng y la parejita Bloom-Knightley es menos empalagosa que de costumbre.
Resumiendo, que fue un divertimento la película si obviamos estas fallas que presenta. Aún así mejor que su predecesora y peor que su película original.
Puntuación: 7
Lo mejor: Johnny Depp y Geoffrey Rush
Lo peor: ciertas fallas en el guión
"Piratas del Caribe: en el fin del mundo", tiene el encanto humorístico de su primera parte (no el histrionismo y el chiste fácil de la segunda) y mantiene el nivel de acción de las dos películas anteriores pero ciertas fallas de guión hacen que ésta no sea una película redonda. Pese a que cuando vamos al cine a ver una película de Piratas sólo esperamos espectáculo puro y duro esta película peca de excesivo metraje, para nada se hace aburrida pero encontramos pasajes desiguales en su narrativa. Pasa media hora hasta que podemos ver a la estrella de las películas de Piratas, el archifamoso capitán Jack Sparrow, de tal manera que en los instantes anteriores tratan de explicarnos qué está ocurriendo en el entorno tras la desaparición del capitán cuando ya lo sabemos realmente (o acaso no se hizo segunda película?). Con las tramas desiguales trato de referirme a que nos presentan demasiadas subtramas siendo algunas de ellas resueltas francamente bien, otras resueltas de manera rápida y sin sentido alguno y otras que caen en un subrrealismo absoluto. Los personajes también son simples monigotes de un guión provocándose ciertas situaciones un tanto forzadas y absurdas. Pero a la película la salvan su entretenimiento, su fotografía, sus efectos visuales, su banda sonora (mejor Hans Zimmer en esta nueva aventura que en su experiencia anterior) y sobre todo sus actores. Con los actores destaco especialmente a Johnny Depp (como no...) y a Geoffrey Rush. Es un placer verlos a los dos en pantalla siendo verdaderamente buenas sus peleas en ésta, jejeje. Chow Yun Fat hace un papel meramente testimonial como Sao Feng y la parejita Bloom-Knightley es menos empalagosa que de costumbre.
Resumiendo, que fue un divertimento la película si obviamos estas fallas que presenta. Aún así mejor que su predecesora y peor que su película original.
Puntuación: 7
Lo mejor: Johnny Depp y Geoffrey Rush
Lo peor: ciertas fallas en el guión
